Paulina Tamez Hernández: Reina de la Feria Regional de la Huasteca Potosina en 1969

CIUDAD VALLES, SLP – El año de 1969 marcó un acontecimiento en la historia de la Feria Regional de la Huasteca Potosina, una celebración vibrante y colorida que congregó no solo a los habitantes de la región, sino también a aquellos que compartían el amor por sus tradiciones. En esta séptima edición, bajo la presidencia municipal de Margarita Bacconnier Ocejo, comenzó una emocionante competencia entre dos candidatas que capturaron el corazón de la comunidad: Amparo Guerra, representando al Club de Leones, y Paulina Tamez al Club Rotario.

La esencia de esta competencia no solo se centró en la belleza o gracia de las jóvenes, sino en un noble propósito: recaudar fondos para apoyar causas benéficas. La rivalidad saludable motivó a ambos clubes a organizar una serie de eventos que iban desde bailes llenos de vida hasta rifas y ventas de fotografías con sus imágenes. El trasfondo de esta lucha era un ambiente festivo que unía a todos en torno a un objetivo común.

Paulina Tamez, recuerda con nostalgia el momento en que su padre expresó su desdén hacia su participación. Sin embargo, los miembros del club Rotario lograron convencerlo, a condición de que sus hermanas la acompañaran junto a tres familias del club, lo que mostró el apoyo incondicional de su comunidad. Pronto, su campaña atrajo a un grupo diverso de personas: deportistas, la asociación de Charros Márquez de Guadalupe, Fibracel entre otras figuras locales que se unieron a su causa. Juntos, formaron un equipo lleno de entusiasmo y energía, que llenó cada rincón de la ciudad.

Las actividades eran siempre un espectáculo digno de recordar. Si el evento era una charreada, la vestimenta de todas reflejaba la tradición; si se trataba de un baile de rock, las chicas lucían los trajes más modernos de aquella época. Todo comenzaba con un alegre desfile por las principales calles, donde la alegría se palpaba en el aire. Era un momento mágico en el que las participantes celebraban no solo su deseo de ganar, sino también el respeto mutuo que existía entre ellas.

Llegó el día tan esperado, aquel en que se revelaría la ganadora. Se organizó un baile en la plaza de la ciudad, un evento que atrajo a multitudes deseosas de asistir. Las dos candidatas, embelesadas por la emoción, se presentaron ante los asistentes, vendiendo y convenciendo a todos para que votaran por ellas. La tensión era palpable, y cada momento contaba. Con cada cubeta que bajaban desde el balcón —sujetas con mecate para depositar aportes— crecía la incertidumbre sobre quién se alzaría como la reina. Las cubetas se llenaban rápidamente, y el comité organizador luchaba por mantener el conteo.

La noticia esperada llegó: Paulina Tamez había ganado por mayoría absoluta. La emoción fue indescriptible cuando Margarita Bacconnier la coronó como la nueva reina de la Feria Regional de la Huasteca Potosina, un honor que quedaría marcado en su vida para siempre. En ese mismo evento, el icónico Loco Valdez hizo su aparición, llenando la plaza de risas y felicidad, un detalle que hizo aún más especial esa jornada.

Tras la coronación, la reina y su corte visitaron los stands, agradeciendo la participación de cada asistente, visitó el Stand de La Casa Pedro Domecq donde le ofrecieron una cálida bienvenida, en el stand del Ingenio Plan de Ayala la recibieron con jugo de caña bien frío, Paulina disfrutó explorando artesanías y saludando a los artistas renombrados que se presentaron en el palenque de gallos.

Esta experiencia no solo le permitió brillar, sino que también la transformó en una persona más segura consigo misma. Ser parte de aquel evento emblemático le enseñó a Paulina el verdadero significado de la comunidad, el trabajo en equipo y el valor de las tradiciones que unen. La Feria Regional de la Huasteca Potosina no fue solo una competencia; fue un viaje inolvidable que dejaría una huella imborrable en su corazón, recordándole siempre la fuerza y el apoyo de su gente.