CIUDAD VALLES, SLP – Con pasos firmes y voces alzadas, cientos de mujeres tomaron este domingo las calles de Ciudad Valles para conmemorar el Día Internacional de la Mujer. Desde las 5:00 de la tarde, la Glorieta Hidalgo se fue llenando de presencias que traían consigo historias distintas, pero un mismo propósito: ser vistas, ser escuchadas, no ser olvidadas.
La convocatoria estuvo a cargo del Colectivo Aquelarre, que logró congregar una multitud diversa: mujeres que cargan con el peso de haber sobrevivido la violencia, madres de familia que marchan por el futuro de sus hijas, jóvenes que exigen un mundo distinto al que heredaron. Todas, bajo un cielo que les perteneció por un momento, recorrieron el bulevar principal y algunas calles del centro histórico de la ciudad.
Al regreso a la Glorieta Hidalgo, el ambiente se transformó en un espacio de palabra y de memoria. Arengas, mensajes y diversas actividades cerraron una tarde que no fue solo marcha, sino también duelo colectivo, sororidad y esperanza.
En una ciudad que, como muchas otras, carga con historias de mujeres que no volvieron a casa, la movilización de este 8 de marzo recuerda que el movimiento no descansa, que las calles también pueden ser de ellas.
