Antonia Claudio Sustaita: Un Legado de Perseverancia y Amor

Antonia Claudio Sustaita, hija de Lázaro Claudio Sandoval y Cipriana Sustaita Dávila, nació en la entrañable Villa de Arriaga, un lugar que marcó el inicio de su extraordinaria historia. Desde sus primeros años, la vida de Toñita estuvo impregnada de lucha y sacrificio. Su familia se trasladó al municipio de Tamuín, donde comenzó su educación primaria en la escuela Pedro Antonio Santos, sentando así las bases de un futuro lleno de oportunidades.

Las circunstancias llevaron a la familia a Valles, y fue allí donde Toñita, con una determinación admirable, se adentró en el mundo laboral. Su primer paso fue en “El Farolito”, pero su destino cambió radicalmente cuando se unió al restaurant Yolis. Bajo la tutela de Don Ignacio Herrera, encontró un espacio donde no solo trabajaría, sino donde también podría realizar sus sueños.

Ignacio Herrera deja el restaurant a Bulmaro Rodríguez quien le pone Yokis, en honor a su hija. Con esfuerzo y dedicación, Toñita se convirtió en la administradora del renombrado “Yokis”, un lugar que pronto resonó en la memoria de la comunidad.

La exquisita gastronomía de Yokis, en especial su famoso menudo y sus migadas, atrajo a clientes de todas partes, convirtiendo al restaurant en un punto de encuentro nocturno que permanecía abierto las 24 horas. Su hija, Ana María Reséndiz, recuerda como su mamá les platicaba las visitas de artistas de renombre como Vicente Fernández y Napoleón, quienes encontraban en este rincón familiar un refugio ante la fama.

Toñita fue una mujer muy trabajadora, alegre y profundamente dedicada a su familia y a su labor. Quienes la conocieron recuerdan su gran corazón y su disposición para ayudar a los demás, cualidades que la convirtieron en una persona muy querida dentro de la gente que la rodeaba.

El Yokis cerró sus puertas en 1995, pero Toñita no se detuvo. Renació como el Restaurant Toñita en la avenida Pedro Antonio Santos, donde continuó ofreciendo calor y sabor durante trece años más. El 27 de noviembre de 2022, sus seres queridos, Gloria, Sonia Laura, José Martín y Ana María, se despidieron de ella, recordando no solo a una madre, sino a una mujer que personificó la perseverancia y el amor en cada platillo que sirvió. Su legado es un recordatorio imborrable de la fuerza de una mujer que dejó una marca en los corazones de quienes tuvieron el privilegio de conocerla.

Fuente: Ana María Reséndiz y Prof. Crescencio Martínez Candelario. Cronista Municipal.